Consejos para una entrevista de trabajo exitosa

Vas a ver más de 21 consejos para que tu entrevista de trabajo sea todo un éxito. Respondemos a las preguntas más habituales que te puedes plantear antes de ir a una entrevista de trabajo-

✅ ¿Qué te vamos a contar?

El mercado laboral es cada día más competitivo. Cada vez hay menos ofertas de trabajo interesantes y el número de candidatos con experiencia no para de crecer. Conseguir realizar una entrevista de trabajo exitosa es algo muy a tener en cuenta

Aunque existan diferencias entre diferentes candidatos y currículums, es en la entrevista de trabajo donde muchos candidatos prometedores acaban saliendo fuera del proceso, y otros candidatos que a priori tenían menos cv o partían en desventaja, pueden acabar llevándose el pato al agua.

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Vas a aprender qué debes tener en cuenta a la hora de afrontar una entrevista de trabajo con éxito

Es por este motivo por el que vamos a darte consejos para que tu entrevista de trabajo salga bien. Responderemos a algunas de las preguntas más frecuentes y te contaremos qué cosas tienes que evitar.

16 consejos para afrontar una entrevista de trabajo

Consejos basados en nuestra experiencia y en multitud de situaciones que hemos vivido. Vamos allá

Viste acorde a la ocasión.

Cuando vayas a una entrevista de trabajo, averigua qué debes llevar. Esto variará según el sector de actividad y la empresa. ¿vaqueros o traje y corbata? ¿No está seguro? En efecto, no se viste igual en un banco que en una agencia de comunicación, aunque el trabajo sea el mismo.

Puedes averiguarlo, ya sea preguntando a un empleado que conozcas o pasando por la empresa unos días antes de tu entrevista y viendo cómo van vestidos los empleados.

Tu forma de vestir es lo primero que verá el reclutador de la empresa. Más vale que te ocupes de ello para no dar una imagen equivocada. 

Puedes echarle un vistazo a la web de la empresa y a sus redes sociales para averiguar qué tipo de vestimenta llevan.

Mantén una postura adecuada.

Lo segundo que verá el reclutador o headhunter cuando te reciba es tu postura. El lenguaje corporal es muy importante, ya que la mayor parte de su mensaje se transmitirá a través de su postura. En realidad, el discurso tiene poco peso en la entrevista.

Debes asegurarte de mantener una postura abierta durante la entrevista. Esto hará que sea mucho más fácil entender su mensaje. No mantengas los brazos cruzados durante toda la entrevista, de lo contrario darás la impresión de ser cerrado. Asimismo, no te encorves en tu asiento: el reclutador lo verá como despreocupación y sus posibilidades de causar una buena impresión se desvanecerán rápidamente.

Puede sonar raro, pero más de una vez hemos visto gente que directamente se reclina, o adopta posturas muy raras con las piernas.

Demuestra tu motivación.

La principal pregunta que hace un reclutador es por qué te has presentado, tanto si lo haces de forma espontánea como si respondes a un anuncio. Querrá saber por qué acudes a la entrevista.

Por lo tanto, debes explicar tu motivación y lo que puedes aportar a la empresa. Para ello debes conocer tus motivaciones y tus planes de futuro. Tener esta parte controlada te permitirá responder con más tranquilidad a todas las preguntas del reclutador.

Lamentablemente, no estará bien visto responder “me encantaría trabajar en esta empresa porque me gusta comer caliente todos los días”. Aunque sea una empresa del montón, poco conocida, a cualquier persona le gustará escuchar por qué ellos y no otro (aun sabiendo que tendrás más entrevistas). 

Investiga el sector y la empresa.

Un entrevistador puede preguntar cómo percibes la posición de su empresa en su sector, quiénes son sus competidores, cuáles son sus ventajas competitivas y cuál es la mejor manera de avanzar etc.

En la mayoría de casos, te explicará que hacen, como es la estructura de la empresa, en qué sectores operan etc… Si echas un vistazo a la empresa e investigas a fondo, puedes hacer tú algunas preguntas que demuestren que has hecho ese esfuerzo preliminar, lo cual causa una gran impresión.

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Es triste, pero muy pocos candidatos hacen un mínimo de investigación de este tipo.

Anticípate al entrevistador.

Siempre hay más candidatos para los puestos que vacantes. Si has llegado a la entrevista presencial es todo un logro, pero debes preparar tus puntos más débiles y ponerte en el lugar del entrevistador e imaginarte que tira a matar.

Los entrevistadores buscan formas de descartar a la gente. Ponte en su lugar y pregúntate por qué podrían no querer contratarte («no tengo esto», «no soy aquello», etc.). A continuación, prepara tu defensa: «Sé que puedes estar pensando que no soy el más adecuado para este puesto porque [su reserva]. Pero debería saber que [razón por la que el entrevistador no debería preocuparse demasiado]».

Por ponerte un ejemplo, si has cambiado mucho de trabajo, puedes preparar una explicación lógica diciendo que no tenías retos o que querías crecer profesionalmente etc..

Ten claras tus fortalezas.

Prepárate para ir a cada entrevista con tres o cinco puntos clave de venta en mente, como lo que te convierte en el mejor candidato para el puesto. 

Ten preparado un ejemplo de cada argumento de venta («Tengo buenas habilidades de comunicación. Por ejemplo, convencí a todo un grupo para…»). Y prepárate para decirle al entrevistador por qué quieres ese trabajo, incluyendo lo que te interesa de él, las recompensas que ofrece y que consideras valiosas, y las habilidades que requiere que poseas. 

Si el entrevistador no cree que estás realmente interesado en el trabajo, no te hará una oferta, por muy bueno que seas. Si le facilitas las cosas, tendrá una mejor impresión de tí.

✅  Prepárate para las preguntas habituales de las entrevistas.

Todos los libros de «cómo hacer una entrevista» tienen una lista de cien o más «preguntas comunes de la entrevista». Entonces, ¿cómo se preparan? Escoge cualquier lista y piensa en qué preguntas es más probable que te encuentres, teniendo en cuenta tu edad y tu situación (a punto de licenciarse, buscando unas prácticas de verano). 

A continuación, manda a tomar por culo esas preguntas prefabricadas e intenta darles una vuelta, porque al igual que tú, el entrevistador estará cansado de oír siempre la misma cantinela. Sé tú mismo, prepara las preguntas, pero huye de tópicos y de las respuestas que darán el resto de candidatos.

Practica, prepara y ensaya.

Una cosa es venir preparado con una respuesta mental a una pregunta cómo «¿Por qué deberíamos contratarle?». Otra cosa es decirla en voz alta de forma segura y convincente. La primera vez que lo intentes, sonará confuso y confuso. Hazlo otras 10 veces y sonarás mucho más fluido y articulado.

Pero no deberías practicar cuando estés «en el escenario» con un reclutador; ensaya antes de ir a la entrevista. ¿La mejor manera de ensayar? Consigue a dos amigos y practicad las entrevistas intercambiando los papeles.

Haced cuatro o cinco rondas, cambiando los papeles a medida que avanzáis. Hagas lo que hagas, asegúrate de que tu práctica consiste en hablar en voz alta. Ensayar la respuesta mentalmente no es suficiente.

Arrasa en los 5 primeros minutos.

Algunos estudios indican que los entrevistadores se deciden sobre los candidatos en los primeros cinco minutos de la entrevista, y luego pasan el resto de la entrevista buscando cosas que confirmen esa decisión. 

Entonces, ¿qué puedes hacer en esos cinco minutos para pasar la puerta? Entra con energía y entusiasmo, y agradece el tiempo del entrevistador. (Recuerda: Es posible que ese día esté viendo a muchos otros candidatos y que esté cansado por todo el proceso).

Además, comienza con un comentario positivo sobre la empresa, algo así como: «Tenía muchas ganas de reunirme contigo [no «entrevista»]. Creo que [la empresa] está haciendo un gran trabajo en [un campo o proyecto concreto], y me entusiasma mucho la perspectiva de poder contribuir».

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Ponte del mismo lado que el entrevistador.

Muchos entrevistados ven las entrevistas de trabajo como un enfrentamiento: Los candidatos van a tratar de arrancar una oferta al entrevistador, y el trabajo del entrevistador es mantenerla. 

Tu trabajo es transformar este «tira y afloja» en una relación en la que ambos estéis del mismo lado

Podrías decir algo tan sencillo como: «Me alegro de tener la oportunidad de saber más sobre tu empresa y de que tú sepas más sobre mí, para que podamos ver si esto va a ser un buen partido o no». 

Toma la iniciativa

Tal vez por el esfuerzo de ser educados, algunos candidatos normalmente asertivos se vuelven excesivamente pasivos durante las entrevistas de trabajo. Pero la cortesía no es sinónimo de pasividad. 

Una entrevista es como cualquier otra conversación: es un baile en el que tú y tu compañero os movéis juntos, respondiendo ambos al otro. No cometas el error de quedarte sentado esperando a que el entrevistador te pregunte. Es tu responsabilidad asegurarte de que tenga claro que puedes aportar a la empresa.

✅ Piensa en positivo.

A nadie le gustan las personas que se quejan, así que no te fijes en las experiencias negativas durante la entrevista. Incluso si el entrevistador te pregunta a bocajarro: «¿Qué cursos te han gustado menos?» o «¿Qué es lo que menos te gustaba de ese trabajo anterior?», no respondas a la pregunta. O, más concretamente, no la respondas tal y como te la han planteado

En su lugar, diga algo como: «Bueno, en realidad he encontrado algo en todas mis clases que me ha gustado. Por ejemplo, aunque [clase] me pareció muy dura, me gustó el hecho de que [punto positivo sobre la clase]» o «Me gustó bastante [un trabajo anterior], aunque ahora sé que realmente quiero [nuevo trabajo]».

Lleva una copia de tu currículum a cada entrevista.

Lleva una copia de tu currículum cuando vayas a cada entrevista. Si el entrevistador ha extraviado su copia, te ahorrarás mucho tiempo (y vergüenza por parte del entrevistador) si puedes sacar tu copia extra y entregársela. Ante cualquier fallo técnico, una copia en formato físico siempre será bienvenida.

Utiliza el lenguaje corporal adecuado.

Viste adecuadamente, establece contacto visual, da un firme apretón de manos, ten una buena postura, habla con claridad y no lleve perfume o colonia. A veces los lugares de las entrevistas son salas pequeñas en las que puede faltar una buena circulación de aire. Lo que quieres es que el entrevistador se fije en tus capacidades y no en cómo hueles u otros aspectos irrelevantes.

Prepárate para contar tus experiencias.

Uno de los estilos de entrevista más comunes hoy en día es pedir a las personas que describan experiencias que hayan tenido y que demuestren comportamientos que la empresa considera importantes para un puesto concreto. 

Es posible que te pidan que hables de un momento en el que tomaste una decisión impopular, mostraste un alto nivel de persistencia o tomaste una decisión bajo presión de tiempo y con información limitada, por ejemplo.

No te rindas

Si has tenido una mala entrevista para un trabajo que realmente crees que sería una buena opción para ti (no sólo algo que deseas mucho), no te rindas

Escribe una nota, envía un correo electrónico o llama al entrevistador para informarle de que crees que no has hecho un buen trabajo a la hora de comunicar por qué crees que ese trabajo sería una buena opción. 

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Reitera lo que tienes que ofrecer a la empresa y di que te gustaría tener una oportunidad de contribuir. Que esta estrategia te consiga una oferta de trabajo depende de la empresa y de ti. Pero una cosa es segura: si no lo intentas, tus posibilidades son exactamente nulas. Hemos visto que este enfoque funciona en numerosas ocasiones, y te animamos a que lo intentes por última vez.

➡️ Otras cosas a tener en cuenta para afrontar una entrevista de trabajo.

Una vez hemos visto los principales consejos para una entrevista de trabajo, vamos a ver otras cosas que deberás tener en cuenta para bordar tu entrevista de trabajo.

¿A qué hora debo llegar a la entrevista de trabajo?

Aunque es importante llegar con suficiente antelación para tener tiempo de acomodarse (entre cinco y diez minutos deberían ser suficientes), recuerda que la entrevista comienza mucho antes de que estreches la mano y te sientes frente al  entrevistador. 

Nunca se sabe con quién se puede cruzar en el trayecto o en el ascensor del edificio de la empresa. Así que asegúrate de proyectar una actitud amistosa, segura y profesional desde el momento en que te pongas en marcha. 

Cuando llegues, pon el teléfono en modo avión, conversa con la recepcionista y observa el entorno: puede que te des cuenta de algo que te sirva como tema de conversación más adelante. No intentes meter datos de última hora: quieres dar la impresión de estar tranquilo y organizado, no de estar nervioso y poco preparado. 

✍ ¿Qué debo hacer después de una entrevista de trabajo?

Asegúrate de ser educado y amable con todas las personas con las que te cruces en el proceso de la entrevista. Desde el saludo al recepcionista, a las personas con las que compartes el ascensor. 

Todos estos son puntos de contacto con tu futuro empleador potencial y sus colegas, que a menudo compartirán sus impresiones sobre los visitantes después. Es muy común que cuando alguien entra a hacer una entrevista, los propios trabajadores comenten qué impresión le ha causado (desde aspectos físicos hasta la forma de vestir).

✍ ¿Qué puedo hacer para causar una buena impresión en la entrevista?

La primera impresión cuenta, y las señales no verbales importan aún más que las verbales. Así que, en esos primeros minutos, se trata de sonreír con confianza, estrechar la mano con firmeza, establecer contacto visual y, en general, dar la impresión de estar contento de estar allí y de querer el trabajo. En todo lo que hagas, proyecta una actitud de energía.

✍ ¿Cómo puedo transmitir un mensaje clave?

 A los políticos que reciben formación para tratar con los medios de comunicación siempre se les aconseja que tengan un máximo de tres mensajes clave para transmitir, que deben mantener y repetir a lo largo de cualquier entrevista. 

Del mismo modo, es una buena idea tener dos o tres puntos clave que quieras comunicar sobre lo que tienes que ofrecer y lo que estás buscando: por ejemplo, «estoy preparado para el reto de dirigir un equipo», «combino la experiencia en el cumplimiento de normativas con los conocimientos técnicos», «en mi carrera, he desarrollado un amplio conjunto de habilidades de transformación digital». 

Estos son los tres puntos clave que quieres que tu entrevistador recuerde de ti. Así que intenta introducirlos de forma natural siempre que puedas, incluso en los primeros minutos. 

También es importante tener una respuesta preparada para algunas de las preguntas más comunes que surgen al principio, como «dígame por qué quiere este trabajo» y «¿qué entiende de lo que implica este trabajo?».